“El cansancio que tenía era excesivo y sentía una fatiga muy fuerte. Tomaba calmantes y pastillas para dormir. Un día escuché al señor Becerra, comencé a escuchar los testimonios y me animaron a conseguir el tratamiento. Ahora estoy bien despierta, más contenta, se me fueron los dolores y tengo más energía. Yo lo recomiendo a cualquier persona”.