“Yo tenía un dolor de cabeza que no se quitaba. Fui al médico y me dijo que tenía el colesterol arriba de 300. Me decidí y ordené el tratamiento. Al mes empecé a sentir la diferencia, mis dolores de cabeza fueron aminorando, me he sentido muy bien. Se me caía mucho el pelo y tenía comezón en la piel y eso también se me ha mejorado”.