“Sufría de estrés, ataques de pánico, tenía presión alta, gastritis y diabetes. Comencé tomando remedios para dormir y luego un día oí el programa de radio y decidí probar. A la primera semana el medicamento me hizo dormir. Me encontré relajada, descansada y contenta. Yo quiero que la gente entienda que gracias a Dios alguien descubrió algo para hacernos sentir bien”.